Publicidad:
Terra
La Coctelera

ídem

Perspectivas de una misma realidad

17 Julio 2011

Veinticinco de junio. Una mesa para trece.

 

Llevo más de dos horas en casa. Al entrar por la puerta me he descalzado, he aflojado el nudo de la corbata y me he desabrochado los dos primeros botones de la camisa. Cruzando el pasillo me he visto reflejado en el espejo del fondo y me ha sorprendido el contraste entre el color de mi cara y el blanco cadavérico de mi cuello. Me he achicharrado durante el cocktail de la boda.

He encendido el ordenador y he buscado vídeos de canciones tristes, hurgando en heridas y regodeándome en una melancolía que aviva cada "sí, quiero" al que asisto. No me gusta fingir que estoy bien ni intentar levantarme el ánimo cuando realmente no me apetece. Es como dejar la mierda pudriéndose debajo de la alfombra: al final siempre sale y oliendo peor.

A pesar del calor he buscado café caliente con la inquietud con la que un drogadicto busca su dosis. Al final es lo mismo. Tengo tan asumida mi adicción como mi nula intención de abandonarla.

Pienso en cosas tristes, las enlazo, me esfuerzo en recordar... A veces mi subconsciente me acerca las mil alegrías que me rodean pero mi conciencia las barre y acalla. Porque hoy estoy triste y melancólico. Es mi estado de ánimo y me estoy revolcando en él porque  me da la gana. ¿Qué pasa?

Entre vídeo y vídeo me recreo en el silencio de la casa. A veces el silencio es un efecto de la soledad y otras veces es la causa.

Facebook comienza a escupir fotos de la boda. En la mesa éramos trece. Recuerdo el momento en el que la fotógrafa toma instantáneas de los invitados por parejas y lo nervioso que me siento por mi condición de impar. Por ser yo el número trece. Y a la gente bailando por parejas, y los nombres por pares grabados en las invitaciones, y las dos alianzas, y el cartel con el reparto de las mesas... y de nuevo el "sí, quiero". Los dos "sí, quiero".

Y vuelvo con mis vídeos tristes... Mañana sé que estaré bien.

 

Tags: boda, impar

servido por idem 5 comentarios compártelo

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

charlitox

charlitox dijo

Hola Idem, siempre me alegra leerte, aunque sean cosas tristes las que escribes. ¿Por qué será que cuando estamos tristes y melancólicos salen las palabras más hermosas? A mí me pasa igual... Una vez más te repito lo mismo: no te agarres al pasado, cuando seas feliz en tu soledad llegará ese alguien que la romperá. Una vez más te mando fuerza y ánimo, porque la vida sigue y es maravillosa... ¡Ya verás!

Un abrazo

17 Julio 2011 | 08:12 PM

juanangelmv

juanangelmv dijo

Siempre ponemos música, a los momentos tristes, a los alegres, es nuestra fiel compañera, pero incluso esa nos gustaría compartir y bailar con nuestro par…

19 Julio 2011 | 12:16 AM

sonia

sonia dijo

Todo tiene su momento y mientras lo vivas sin dejarte arrastrar al suelo, va bien.

20 Julio 2011 | 02:30 PM

Olwen

Olwen dijo

Me parece perfecto que tengas un día triste, porque sirven para calibrar las cuestiones más íntimas. A veces no se puede renunciar a la melancolía, aunque no podemos bajar la guardia, porque la jodía se hace adictiva...

Estoy convencida de que muy pronto te convertirás en un par. Tal vez te sorprendas. Suele pasar. En serio te lo digo...

Imagino que hoy ya estás en otra fase más llevadera de "tu duelo", pero por si no es así, te mando un abrazo desde mi montaña.

20 Julio 2011 | 04:11 PM

Rafa

Rafa dijo

Hola Ídem, al final es que nos obsesionamos con la "normalidad", o mejor dicho por ser como los demás, y nos produce inseguridad ser diferentes...más todavía si uno no tiene pareja y eso le produce sensación de soledad en "mi circunstancia" unido a la infelicidad que a uno le invade si desea tener esa pareja.
Las personas llevamos una genética y es cierto que unos ven siempre lo positivo de las cosas y otros lo negativo. Esto es dificil de remediar. Ante eso hay que querese mucho, aprender a conquistarse a uno mismo, darse premios, cuidarse y verse guapo, y rodearse de gente que corresponde tu cariño.
En mis últimos tiempos de soltero no acudí a ninguna boda si no llevaba acompañante femenina o sabía que habría amigos solteros, y no por simular una pareja, quedaba claro que no era así, sino por pasarlo bien y romper ese hielo del número 13 que cuentas y que efectivamente a ciertas edades una persona soltera puede encontrarse y además es un aburrimiento. Si te invitan a una boda piensa en cómo los vas a pasar mejor y si eso incluye acompañante, te lo buscas.
En el campo emocional observo en muchas personas una pereza o pasividad insoportable, que a nuestra edad es peor aún. La felicidad en la vida exige coraje, lucha y proactividad. La felicidad se busca, y si se escapa se le persigue. Quedarse quieto es resignarse a la amargura. En absoluto lo digo por ti, no es tu caso, y te parecerá una locura, pero ante un revés insoportable, entiendo mejor el suicidio que la amargura o la muerte en vida.
He leido varias cosas aquí de las que hablaría largo y tendido.
Nuestra circunstancia es especial pero yo, que creo haber llegado al final en ese proceso de normalización al que siempre aludimos, dejame que te diga que hay que romper corsés y no tener tan en cuenta a la ley ni lo que piensen los demás; nunca he sido partidario de la exhibición ni la provocación, pero no debemos permitir que nos encorseten el corazón. Lo he comprobado; en mi mundo, de formalismo católico y del PP, el problema, durante muchos muchos años, lo he tenido yo. Besos

22 Julio 2011 | 11:06 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Dijo Picasso "Si hubiera una sola verdad no se podrían hacer cien lienzos sobre el mismo tema". La realidad es única; lo que cambia es la perspectiva de la misma. Han hecho click en ídem...
Contador gratis

Fotos

idem todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera