Marzo siempre fue mi mes de cambios
Cuando comenzó el año 2010 me propuse a mí mismo que iba a haber un punto de inflexión en mi vida, que iba a decidir, que iba a terminar con mi ruinoso "dejarme llevar" y mi incapacidad para tomar decisiones. Aunque me equivocara, el error sería fruto de la acción, no de la cobardía y el acomodamiento.
Hace justo 3 años, un 15 de marzo de 2007 mi vida se daba la vuelta del revés. Mi alegría era desesperación, mi pareja un extraño, mi presente mentira y mi futuro, una pesadilla. Aquel día lloré, rabié, me tiré por el suelo como un niño pequeño al que niegan un juguete, creí volverme loco... bueno, en realidad lo hice. Y comenzó un año espantoso en el que hice daño a mucha gente que me quería y del que me costó salir tanto que ni yo mismo me creo donde he llegado.
La noche del 9 al 10 de marzo de aquel 2007 le vi por última vez. Me abrazó, me susurró "te quiero" al oído y cuando mi intuición le pidió que no me echara de su vida me contestó un "no es mi intención" que me estremeció.
Tres años después, a caballo entre el 9 y el 10 de marzo de 2010, me he comprado mi casa nueva. El destino ha dado esa pirueta y ha querido volver a solapar días en rojo de mi calendario. Como aquel 29 de octubre que ya no será nuestro aniversario pero por siempre quedará como la fecha en que mi sobrina me llamó "tío" por primera vez.
Tres años después, el mismo día, a la misma hora y en el mismo lugar, me doy cuenta de que no quiero mirar sus fotos, de que me da pereza; que no me interesa que ha sido de su vida; que me sigue doliendo su indiferencia pero que le he superado, que sonrío, que sigo, que busco motivos; que tengo tanta gente a mi alrededor que me quiere, que a veces me sobrepasa; que todo lo que tengo es por méritos propios; que desprecio los halagos interesados, a los palmeros y a los parásitos; que crezco, que sonrío sin motivo; que vivo... y lucho por cada momento de felicidad que me permito tener.
Tengo un proyecto que me ilusiona enormemente, muy complicado y que me dará mil y un disgustos pero millones de satisfacciones. Sé que me faltan muchas cosas pero no me importa... yo sonrío y miro los planos y coloco muebles y visito la obra y hago fotos. Y sigo viviendo...



yeidylayei dijo
idem...hola
15 Marzo 2010 | 10:00 PM