Publicidad:
La Coctelera

ídem

Perspectivas de una misma realidad

15 Noviembre 2009

Carta abierta a Patricia

 

Querida amiga:

            A veces me paro a pensar en cómo ha pasado el tiempo. Uno nace joven y lo es continuadamente hasta que... hasta que dejas de serlo, así de obvio. Y un día te sorprendes a ti mismo hablando de 20 años atrás. Y te da un vértigo infinito... porque nunca antes has sido mayor. Has estado moreno y has dejado de estarlo, enfermo y sano, delgado y fofo, alegre y triste, solo y acompañado... pero nunca has sido mayor...

           Tenemos el doble de edad que cuando nos conocimos... Es un dato que me niego a ver como negativo, como un saco de años en mi espalda o el final de una juventud que por aquel entonces comenzaba. Porque no lo es... Hoy usamos 31 y aquí estamos.

            Pasamos la adolescencia juntos, muy juntos, tan juntos que todos cuchicheaban, que todos buscaban besos donde no los había, que todos creían que nuestra historia de amor era la más bonita del mundo. Y quizá lo era... Recuerdo el día que sentados en aquella tapia de tu barrio me cogiste la mano y me dijiste "esto no va a poder seguir así siempre". Y yo te entendí pero no quería, me negaba a abandonar esa complicidad, ese lenguaje de miradas y gestos que era sólo tuyo y mío. Y yo te entendí y en el fondo sabía que tenías razón. Tú querías volar, vivir, querías un amor, querías... lo que yo no te di.

             Y finalmente un amor nos separó... y la vida nos volvió a juntar pero ya nada era como antes... y nos volvimos a separar. Y yo me esforcé y traté de entender y de que me entendieras pero lo hice mal. Es evidente que lo hice mal.

             El destino da piruetas pero cuando se equivoca en ocasiones rectifica. E hizo un mortal para que tú y yo volviéramos a compartir una mesa y un café. Y en aquella cafetería, hablando de tantos errores cometidos, lo dijiste: "yo como mujer no lo entendía, no paraba de preguntarme por qué no". Por qué no surgió el amor...Y fui tan cobarde en todos estos años...

             Tenía tres opciones: ser yo, fingir ser otro yo o no ser... y decidí no ser. No quería engañar a nadie, ninguna mujer merecía una vida falsa que tapara mi realidad. Y mucho menos tú con lo que te quería. Tampoco quería que se supiera la verdad porque soy débil, porque nunca fui un héroe ni pretendí ser un ejemplo a seguir. Así que decidí ocultar, ni mentir ni decir la verdad. Sencillamente ocultarla.

             Y pequé de falsa moral porque siempre tuve claro que una verdad oculta muchas veces es peor que una mentira.

               Quiero que sepas que lo he intentado. Quiero que sepas que siempre has estado presente en mi vida. Quiero que sepas que me has modelado. Quiero que sepas que me emocioné cuando me pediste ser testigo de tu boda. Quiero que sepas que te escribí aquella carta desde lo más profundo del corazón. Quiero que sepas que borré dos párrafos, que no tuve el valor de dejarlos. Quiero que sepas que son sólo dos palabras, que lo sabe todo el mundo, que debiste ser la primera, que te vas a enterar por otros y no quiero, que cada día que pasa me siento peor y me cuesta más. Quiero que sepas que me avergüenzo no de lo que soy sino de no compartirlo contigo, que yo mismo no me entiendo. Quiero gritártelo, susurrártelo, quiero llorar ante ti cuando me respondas lo que tengas que responder... y quiero que sepas que lo seguiré intentando, que lo siento, que te quiero... Y que nos vemos antes de que acabe el año para reír en torno a una mesa mientras yo no paro de pensar "vamos, díselo... son sólo dos palabras..."

Tu amigo, que te quiere...

 

 

servido por idem 10 comentarios compártelo

10 comentarios · Escribe aquí tu comentario

sonia

sonia dijo

¡Que afortunada es Patricia! a pesar de todo.
Un besito.

15 Noviembre 2009 | 08:40 PM

roma68

roma68 dijo

Nunca es tarde para decir la verdad, para confesar lo que siempre se ha querido decir pero se ha ocultado, nunca es tarde para decir "te quiero".

Toda una declaración de amor.

Un beso muy dulce.

15 Noviembre 2009 | 08:55 PM

pauleta

pauleta dijo

A veces nos cohíbe contar nuestras cosas a amigos...

Por miedos...

Que nos rechacen, que no nos entiendan...

Sin embargo, si realmente son nuestros amigos...

Nos aceptaran tal y como somos...

Bonita carta... y emotiva...

Bicos enormes!!

15 Noviembre 2009 | 09:20 PM

juanangelmv

juanangelmv dijo

Son dos palabras que cuesta mucho pronunciar primero por que tienes que asumirlas tú mismo y segundo por que no sabes cual será la reacción y tienes miedo siempre miedo, miedo a aceptarnos, miedo a que nos acepten.
Recuerdo la primera vez que se lo dije a alguien muy cercano tenia clarísimo que se lo diría utilizando esas dos palabras pero al final cambien el discurso y le solté algo parecido a no te preocupes que yo no te traeré una cuñada a casa te traeré un cuñado…

15 Noviembre 2009 | 09:32 PM

Fran

Fran dijo

Mi amiga Patricia se llamó Irene (o se llamaba, mejor). No quiero recordar mucho esa historia por motivos personales, pero si hay algo que quiero decir después de leerte. Por una parte, no es fácil como dices decir LO. Y menos te debió aún resultar entonces. Y en segundo lugar, creo que una mentira sí que es peor que una verdad oculta. Ninguna es buena, pero prefiero la segunda. Lo que pasa es que a veces se oculta tanto una verdad que se llega a mentir (aqui no sé si me explico bien) .... pero es que no es fácil, collons!!!

16 Noviembre 2009 | 08:50 AM

juan carlos

juan carlos dijo

me has emocionado......

16 Noviembre 2009 | 11:38 AM

lorena

lorena dijo

No temas y agarrate a la seguridad de que los que te queremos, te queremos sin condiciones.

16 Noviembre 2009 | 09:59 PM

osekamy

osekamy dijo

Dos palabras, sólo dos palabras y lo mucho que cuestan, para mi tambien supone un gran esfuerzo decirlas, aunque cada vez menos. Te digo por experiencia que no tengas miedo, si ella te quiere no le importará. Las personas que te quieres, desean verte feliz, eso por encima de todo. Un abrazo

18 Noviembre 2009 | 08:44 AM

miguel

miguel dijo

quizás porque en este caso particular, decir las 2 palabras supone "declarar la imposibilidad" de una historia de amor que nunca terminó de abrirse pero tampco de cerrarse, que sigue ahí esperando a evolucionar, y que lo hará no lo dudes, cuando al fin esas 2 palabras sean pronunciadas.

Qué alegría ver que tú también le has dado otra oportunidad a esto

22 Noviembre 2009 | 11:05 PM

yol

yol dijo

En ese momento, quizás no, pero ahora ella te entendería y comprendería tu silencio. Tampoco es cuestión de gritarlo a los 4 vientos, pero si yo fuera ella me gustaría saberlo por tí, porque hay un cariño ahí tan bonito que en parte se lo debes.
No puedo opinar, porque no estoy en tu piel, vuestra piel, pero siempre he pensado que no es justo vivir con una losa toda la vida. Una losa que encima no merecemos llevar.
No dejes enfriar más ese café... además, con lo guapo y lo bueno que estás, seguro que ella ya se lo imagina...
Te quiero niño.
Un beso.. o dos... o tres...

24 Noviembre 2009 | 07:26 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Dijo Picasso "Si hubiera una sola verdad no se podrían hacer cien lienzos sobre el mismo tema". La realidad es única; lo que cambia es la perspectiva de la misma. Han hecho click en ídem...
Contador gratis

Fotos

idem todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera