¿La vuelta al cole?
Cuando uno es inquilino de una casa no debe dejar que su dueño entre… Mientras yo dormía, la mano que mece esta cuna ha decorado mi apartamentito con ciertos videos y textos nostálgicos que no me gustan nada, así que vamos a desplazarlos rápidamente hacia el fondo de la pantalla.
En los dos últimos años he cambiado mucho. Lo que nos pasa en la vida va modificando nuestras conductas y respuestas ante ciertos estímulos y quizá la explosión de acontecimientos de mi bienio Septiembre 2006 – Octubre 2008 me hayan alterado más de la cuenta.
Yo siempre respeté el sexo sin sentimientos pero reconozco que me costaba asimilarlo como… digamos natural (no encuentro otra palabra aunque esta me parezca incoherente). Entendía a duras penas “una noche, un polvo, una despedida” pero me resultaba desconcertante y sorprendente que dos amigos de vez en cuando separaran carne, mente y alma y contemplaran desde fuera el juego de sus cuerpos.
Y así estuvimos nosotros durante ocho meses, viéndonos cada semana con gran frecuencia y rara vez nuestros encuentros no terminaban en su cama. La compatibilidad sexual era absoluta, no ya por el número de encuentros sino por una química (o quizá física) especial entre los dos.
El 25 de Junio nos despedimos. En este tiempo hemos intercambiado correos y mensajes. Nunca creí en segundas partes y de hecho aquella “pseudodespedida” en cierta manera nos liberó a los dos de la relación de dependencia sexual que habíamos contraído. La situación era divertida y relajada, no había ataduras ni explicaciones que dar. Pero esa comodidad también me hacía quedarme rezagado a la hora de encontrar una pareja con quien tener algo más que sexo.
Hoy volvemos a vernos con un par de tazas de café por medio. La intimidad entre los dos siempre quedó reservada para las sábanas y apenas se manifestó en las conversaciones. Tenemos una gran cantidad de historias que contarnos y supongo que mucho más que callar.
No sé cómo terminará el reencuentro. Tengo claro que hoy hace un frío excesivo como para liberarse de la ropa pero, ¿y más adelante? ¿dentro de unos meses, semanas o días? ¿qué pensará? ¿me conviene volver a una relación así? ¿me volvería a acomodar? ¿estoy preparado para una intimidad afectiva?
Me encanta el look popero de los 80 de este video... Es tan... tan...
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sonia dijo
Las oportunidades de pasarlo bien, nunca hay que despreciarlas.
Besitos.
7 Noviembre 2008 | 04:07 PM