Recordando lo intangible - 10 Febrero 2008
Tengo un fin de semana bohemio en el que sólo me falta el yoga (actividad para la que jamás tendría paciencia). He cogido una libreta minúscula y un boli verde, me he montado en el coche y me he ido a la playa, a ese Sardinero en el que he desgastado tanta suela de zapatos. Me he apoyado en una barandilla mirando a la mar y he respirado hondo con los ojos cerrados.
Curiosamente algo intangible como un olor y un sonido habían traído a mi cabeza un recuerdo que algo físico como es la playa, aquel escenario de lo vivido, no había conseguido. Y me paré a pensar que muchas veces es más fácil revivir situaciones y sentimientos a través de lo que no se ve, de lo que no se escurre entre los dedos.
Escribiendo palabras sin sentido en aquella libreta, con el resto de domingueros mirándome como si estuviera loco, he chocado con un chico que también iba despistado correteando con un niño pequeño. Tabaco, café y suavizante… su olor… su mismo olor, el mismo olor de quien clavó la rodilla en aquella misma arena. Y de repente un montón de sensaciones han explotado en mí: las mismas cosquillas en el oído que cuando me susurraba “es que yo no te quiero, yo te amo”, el mismo sabor a café que cuando compartíamos la boca, el sonido de su risa, la humedad en la espalda recorrida por su lengua, el olor de las sábanas, la voz perezosa y remolona al despertar, la felicidad de compartir cerradura y llaves… Todo aquello por encima de su cara, de sus manos, de su boca al reír o al besar, de aquel llavero que me regaló y que encajaba con el suyo dibujando una casita los dos juntos, de sus ojos que más de una vez sorprendí abiertos al besarme, de la luz del faro que tanto le gustaba, de tantos y tantos sitios que habíamos compartido…
Y pensé en lo curioso de la mente y en las manos que abren los cajones donde se guardan los recuerdos. Esas manos son etéreas, flexibles e inflexibles, indomables, traviesas, caprichosas, incorregibles… A veces aliadas, a veces crueles…
Curiosamente noto que con el tiempo me va costando cada vez más recordar su cuerpo, sus ojos, sus manos… que me tengo que parar y concentrar para traer su mirada a mi mirada, y que quizá su recuerdo tangible termine limitándose algún día a las imágenes que tantas veces vi en nuestras fotos. Pero su voz, no… ni su olor ni su risa ni los escalofríos al sentir sus caricias… eso perdura grabado a fuego en mí, perdido por rincones de un cerebro hoy desordenado.

Y volví a cerrar los ojos y a sentir la tristeza de unas palabras que resumían un adiós que aún hoy no entiendo.
Yol dijo
Ni entenderás. No dejes que ese recuerdo que tanto te hace sufrir aun impida que vivas lo que otros te regalan.
Niño eres un cielo, y me encantan tus casas.
Raaaaaaacingggg!!!!!
juanangelmv dijo
Jamás confíes en quien no cierra los ojos al besarte, es una frase que se me quedo marcada, cuantos aromas, cuantos susurros,
A por los colchoneros, ¡¡Aupa!!
sonia dijo
No se merece el esfuerzo de recordar, ahora es el momento de llenarte de nuevas ilusiones y nuevos pensamientos.
Un beso y un abrazo
amedialuz_ dijo
leer tu post me ha llenado de nostalgia mi mente y de lagrimas mi cara, no se que mas decir, es lindo lo que has escrito,
siempre un adios es incomprensible despues de haber amado tanto e inexplicable cuando todavia de vez en cuando se cruza por nuestra cabeza
aquelloos momentos,
que tengas buen fin de semana
besos
zeus-es-jupiter dijo
Te mereces encontrar un nuevo amor. Tu sentimiento es dolor depurativo, necesitas sangrar ese dolor y lo haces desde la evocación incosciente de lo que fue un abandono en otro, una entrega total que parece que fue abortada sin aviso.
Encontrarás algo mejor, alguien que te llene más, o de una manera que te satisfaga como te mereces.
Espera sin desespero.
calalola dijo
qué bonito post, en cuanto a la forma de expresarlo, gracias por los mensajes que me envías de la mano de nuestro amigo.
No entiendo que abriese los ojos, más que para mirar la cara bonita esa que yo he visto...
Ahora te toca abrirlos a tí, hay mucho ahí fuera por explorar...
Besos
miguel dijo
mi casa se llama pequeñas cosas por esta cancion de serrat, que es una de mis favoritas
http://es.youtube.com/watch?v=KZPCtHCpp94
los recuerdos son muy cabrones, crees que desaparecen pero siempre están ahí. como me gusta la idea de pasear solo por la playa, sintiendo la brisa fresca
ser_anonimo dijo
respirar con los ojos cerrados ayuda tanto, recuperar recuerdos fortalece tanto, añorar con una sonrisa es tan enardecedor.... un beso
amorescontrariados dijo
Bonito mientras duró. Difícil tarea tienes para decirle a tú corazón que deje de querer, de sentir, de emocionarse con esos recuerdos que resultan tan gratificantes para tí, para los que te leemos, pero esa es la realidad. Ánimo, vendrán tiempos mejores, de eso estoy segura. Esa situación, esos sentimientos, esos recuerdos.... que ahora no entiendes acabarán por trasladarse a otro cajón, otro cajón que no será el del olvido, pero sí el de lo pasado. Volverás a sentir nuevamente como aquella vez, quizá con la misma persona o con otra distinta pero volverás a sentirte así.
Ana Ss dijo
A veces es imposible evitar el recordar. Precioso lo que has escrito ahora a seguir hacia delante (me lo aplico).
Saludos

Juanita dijo
Lindísimo, ger!! me hiciste contener la respiración hasta que terminé, se siente la profundidad de tus sentimientos, debiste amar mucho para sentir asi... quería preguntarte si naciste en Santander, Colombia. Un abrazo desde Colombia.
10 Febrero 2008 | 04:02 PM